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Una mirada sobre la polÃtica regional: "asqueado de muchas cosas en esta pandemia a nivel local y regional"
Por Prof. Maximiliano Rivarola
Asqueado de muchas cosas en esta pandemia a nivel local y regional. De informaciones cruzadas, trascendidos con malas intenciones y muestras claras de manipulaciones. Comunicados que deben arribar en primer momento a las instituciones y no a los medios o a algún medio en particular.
Familias preocupadas, personas aisladas, algunas sin haber despedido con dignidad a sus seres queridos en el último suspiro de sus vidas, mientras varios actores todavÃa aprovechan cada momento de una triste estadÃstica, para subirse al tren polÃtico que solo figura en sus propios manuales y cuyo fin es interferir en buenas acciones que se puedan realizar por nuestra gente. Datos que no llegan o que arriban tarde y manipulados, confusiones y mas excusas. Pacientes positivos o aislados que ya han sido llamados teléfonicamente por personas cuya finalidad es otra y no la real y una institucionalidad manoseada a gusto y placer.
Información que se oculta, profesionales que son marionetas del poder y que hasta se toman el trabajo de ser cronistas encapuchados de noticias con algún fin determinado, en donde un muerto forma parte de un triste anticipo periodÃstico sin medir el dolor que generan. Dirigentes que por debajo manifiestan una versión y por otro lado declaran otra cosa, pues temen ser reprimidos o ser "polÃticamente incorrectos" una frase de moda. Un panorama en el que todo apunta a cubrir una realidad sanitaria que nos ocultan hace años. La improvisación implica desgastar los recursos (los pocos y los buenos) lo podemos observar en todo momento en general y en particular en los integrantes de los cuerpos de salud y en todos aquellos que luchan contra esta pandemia.
Ojo que también la mala polÃtica no es la que pregonan muchos polÃticos, sino también aquellos que dicen llamarse apolÃticos y que callan una realidad sin querer cambiarla (aunque también pueden hacerlo si desean) terminando de aceptar con complicidad una realidad morbosa. Me siento responsable de muchas cosas, de luchar por cambiar algunas y a veces de no poder lograrlo anque sea para cambiar algo. Esto no es un trabajo de equipo, solo se trata de luchar contra un capitán sin liderazgo y viciado, en el que sus jugadores no apuntan a ganar el campeonato de sus vidas, sino a retirarse a escondidas a un vestuario hasta que pase el partido que debieron ganar y por el cuál debieron sentirse orgullosos.
Por suerte somos muchos los que soñamos con algo distinto y debemos luchar para que lo distinto sea cuanto antes bienvenido.
Familias preocupadas, personas aisladas, algunas sin haber despedido con dignidad a sus seres queridos en el último suspiro de sus vidas, mientras varios actores todavÃa aprovechan cada momento de una triste estadÃstica, para subirse al tren polÃtico que solo figura en sus propios manuales y cuyo fin es interferir en buenas acciones que se puedan realizar por nuestra gente. Datos que no llegan o que arriban tarde y manipulados, confusiones y mas excusas. Pacientes positivos o aislados que ya han sido llamados teléfonicamente por personas cuya finalidad es otra y no la real y una institucionalidad manoseada a gusto y placer.
Información que se oculta, profesionales que son marionetas del poder y que hasta se toman el trabajo de ser cronistas encapuchados de noticias con algún fin determinado, en donde un muerto forma parte de un triste anticipo periodÃstico sin medir el dolor que generan. Dirigentes que por debajo manifiestan una versión y por otro lado declaran otra cosa, pues temen ser reprimidos o ser "polÃticamente incorrectos" una frase de moda. Un panorama en el que todo apunta a cubrir una realidad sanitaria que nos ocultan hace años. La improvisación implica desgastar los recursos (los pocos y los buenos) lo podemos observar en todo momento en general y en particular en los integrantes de los cuerpos de salud y en todos aquellos que luchan contra esta pandemia.
Ojo que también la mala polÃtica no es la que pregonan muchos polÃticos, sino también aquellos que dicen llamarse apolÃticos y que callan una realidad sin querer cambiarla (aunque también pueden hacerlo si desean) terminando de aceptar con complicidad una realidad morbosa. Me siento responsable de muchas cosas, de luchar por cambiar algunas y a veces de no poder lograrlo anque sea para cambiar algo. Esto no es un trabajo de equipo, solo se trata de luchar contra un capitán sin liderazgo y viciado, en el que sus jugadores no apuntan a ganar el campeonato de sus vidas, sino a retirarse a escondidas a un vestuario hasta que pase el partido que debieron ganar y por el cuál debieron sentirse orgullosos.
Por suerte somos muchos los que soñamos con algo distinto y debemos luchar para que lo distinto sea cuanto antes bienvenido.
