Editoriales

Serán los posibles candidatos a intendente de Villa Dolores 2023 ?

Análisis político.

Como bien sabemos las elecciones municipales son cada cuatro años, pero la política electoralista es algo que se cocina a fuego lento. Cuando se acerca la fecha límite, es decir el día de la votación, los distintos partidos suben la temperatura. Pero puertas adentro de los partidos se van buscando consolidar los futuros perfiles de quienes serán los líderes de la ciudad.

Pereyra ha sido un apellido presente en la memoria al largo plazo de todos los dolorenses, un apellido asociado al poder y a los triunfos electorales; pero también, de los conflictos y toda la trama que puede traer aparejada la cuestión propia de Estado. Primero Juan, luego Gloria acompañada por Juan, y finalmente, una Gloria sin la compañía del viejo político transerrano.

Los vacíos también hablan en la política, y es en este punto que habla el justicialismo, partido que desde Héctor Zani no logra volver a conquistar el ejecutivo local. Si bien conservan mucho poder, tiene CEMDO a su cargo de la mano de Clavero, concejeros, un tribuno de cuentas y los legisladores de San Alberto y San Javier; todavía no logran sentarse en el sillón del ejecutivo de la capital del oeste de Córdoba.

Pero sin duda la ausencia que hablará de cara al 2023 será la de Pereyra. Es poco probable que tengamos este apellido buscando colarse en el ejecutivo dolorense. 

Podemos intentar buscar diferentes perfiles de aquellos que podrían ser candidatos:

La municipalidad muestra un claro vacío. Sin embargo, tenemos gente que figura en lo institucional, lo público y mediático. Uno de estos nombres es Maximiliano Rivarola, hombre que lleva bastantes años en el área de deportes del municipio. Como hombre de la política, junto con Espindola, lograron mostrar búsqueda de consensos, trabajo barrial y coordinación de equipos de trabajos para actividades múltiples. Quizás su principal punto débil sea el no estar tan embebido en las facetas institucionales.

Roberto Ribeiro es el actual presidente del Concejo Deliberante por el oficialismo municipal, hombre con trayectoria legislativa y fuerte en la defensa de sus posturas. Quizás su punto más delicado se encuentre en la inserción en la rama social de la política.

Por el lado del justicialismo aparecen figuras fuertes, que no podrán (o no tienen intenciones de ser candidatos) pero que poseen un peso importante. Sin dudas aquí aparece el nombre de Oscar González, quién ya no puede ir por otro cargo legislativo, pero que sin dudas sus opiniones dentro del partido justicialista son potentes. Del otro lado nos encontramos con Roberto Clavero y su gestión de la CEMDO. Del visto bueno de alguno de estos dos actores puede salir el fuerte del PJ.

Vidal perdió la elección por escasos votos, pero logro llevar al justicialismo un poco de sabor a victoria. Ahora la pregunta es: ¿será  Cristina Vidal nuevamente candidata al ejecutivo o irá por la legislatura departamental? Otro nombre que aparece es el de Tomas Gragera, concejal del bloque de la minoría. Hombre de búsqueda de consensos y pacifico en su forma de hablar. Pero al igual que Ribeiro, su inserción social es algo débil. También surge la pregunta: ¿su carácter es el necesario para un cargo ejecutivo?

Por el peronismo kirchnerista aparece el Frente Popular, movimiento político que hizo su debut en las últimas elecciones. No obstante sus resultados fueron bastante magros, quedaron últimos a 100 votos de Ángel Salcedo, quien prácticamente no tenía estructura. El armado del FP contaba con experiencia política como la de Ramón Arrieta y sangre joven; pero este combo militante no logro mover mucho el amperímetro. El rasgo fuerte de este movimiento es que actualmente tiene una presencia potente en los barrios de Villa Dolores. También lleva la voz de la centro izquierda dolorense. Aquí el hombre que aparece es Martín Sabas: médico que supo estar en una de las gestiones de Gloria Pereyra a cargo de la cartera de salud. Esto lo puede beneficiar o perjudicar, según quien lo mire. Su juventud, idealismo y lucha son sus puntos más fuertes.

Por otro lado figura Pablo Montivero, el hombre de Encuentro Vecinal Córdoba, quien logró una buena permanecer electoral con su candidatura a legislador departamental. Representa a movimientos católicos, comerciantes y su capacidad para trasmitir ideas es notable. Quizás su punto débil sea el no tener una estructura en funcionamiento, como la tiene el Frente Popular, por ejemplo.

Otra persona que no podemos descartar es Ángel Salcedo, que vio su mejor elección en las legislativas del 2007. Luego fue candidato dos veces para la intendencia. En la última quedo perdido por la polarización (Vidal y Pereyra se llevaron el 91%) pero se ubicó cuarto muy cerca del tercero y dejando atrás al Frente Popular. Su punto débil es quizás lo que lo logró destacar, ir prácticamente en solitario y con un esquema de lista de desconocidos. Su potencial se encuentra en el mundo cooperativo, y la organización de taxis.

Queda esperar y ver como se terminan definiendo los espacios, las cosas pueden tener cambios significativos de aquí al 2022, aunque siempre tendremos nombres presentes que estarán jugando en la cancha o como los directores técnicos.

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