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EN VILLA DOLORES NO HAY DEMOCRACIA

El editorial

Quizás usted despliegue su mirada luego de leer una frase tan arriesgada, osada e inclusive hasta estúpida. Claro, según desde quién lo mire podrá tener mayor o menor valor la afirmación.

Lo importante es llamar su atención con un recurso que algunos denominan con el anglicismo de “clickbait”, lo que traducido a nuestra lengua podría ser algo así como “ciberanzuelo”, notas que aparentan ser rimbobantes y en realidad solamente buscan llamar la atención y generar “clicks”. Esperemos estar un poquito más a la altura que ése tipo de escritos...

El meollo de la cuestión, para afirmar la ausencia de democracia, tiene como énfasis marcar lo imperfecto que es el sistema dolorense, y no su ausencia en sí. Alguien podría decir, con buen criterio, “es un problema general”; lo cual es verdad, pero en este caso nuestra ciudad tiene sus propias particularidades que otras no.

La herramienta que se usará para medir el nivel de democracia es basada en los “tipos ideales”.

 ¿Pero qué es un tipo ideal? 

Es un concepto acuñado por el sociólogo alemán Max Weber para designar cuestiones sociales construidas en la mente humana, pero que no se pueden dar en su totalidad en la realidad. Sí, algo así como los valores supremos, nunca tendremos plena paz, pero buscamos día a día estar mas cerca en un estado de paz.

¿Pero cómo llegamos a Villa Dolores?

En principio, me tomaré el atrevimiento de decir: el régimen imperante en el poder de las instituciones publicas en Villa Dolores se corresponde a un régimen oligárquico.

¿Por qué afirma esto Sr. (ó estúpido, según lo que usted prefiera)?

En primer lugar, y por más básico que suene, quienes nos gobierna vienen de familias tradicionales de Villa Dolores y con determinado capital (económico, cultural, simbólico, etc). La política de Villa Dolores en los últimos 20 años puede resumirse en un par de apellidos y en su gente de confianza.

Para obtener un determinado cargo público alcanza con ser portador de ese apellido o ser allegado a alguien que tenga ese cuasi titulo nobiliario. Lo que digo son hechos: pregunte a cualquier joven sobre políticos regionales y seguramente saldrán los mismos apellidos. Es más, probablemente quienes tengan menos de 30 años han vivido siempre bajo el poder de las mismas personas.

Por ende: cuando tenemos durante tanto tiempo los mismos apellidos poderosos y sus allegados en los cargos públicos de poder estamos en presencia de una oligarquía.

Aristóteles sostenía que la oligarquía era una forma degenerada de la aristocracia; que para él el modelo aristocrático era una buena manera de gobernar, ya que los aristócratas eran brillantes. En nuestro caso tenemos brillantes, pero los podemos contar con las manos. De todas formas, con ser brillante no alcanza, la tiranía puede ser ejercida por alguien dotado intelectualmente y no por eso ser una forma justa de gobernar. De igual forma, siempre se tiene que buscar el buen vivir para encontrar una buena forma en el ejercicio del poder.

Antes que alguien lo aclare: Sí, Aristóteles consideraba a la democracia como algo malo. Cosas de otros tiempos...

¿Ud querido (ó estúpido) afirmó más arriba algo del “buen vivir”, agregará algo más?

Sí, que en Traslasierra no existe un buen vivir. En el Censo 2008 teníamos poco más del 50% de la población del departamento San Javier con alguna necesidad básica insatisfecha. Estábamos entre los departamentos más pobres de la provincia. Aquí podría meter varias chicanas, pero las dejaré a su imaginación, querido lector.

Por otro lado, si fuera tan buena nuestra calidad de vida no tendríamos jóvenes buscando mejores oportunidades afuera.

Si usted es un subjetivista al extremo y quiere relativizar el “buen vivir”, hágalo, pero estoy casi seguro que usted no tienen necesidades básicas insatisfechas.

Prefiero no pensar en cómo aumento ese 50% con NBI en el medio de la crisis, lo invitó por su salud que tanto lo haga; claro, salvo que usted sea de los gerentes locales de la pobreza.

¿Pero las elecciones?

Las elecciones son un elemento constitutivo de un régimen democrático, pero no alcanza en sí mismas. Hoy hablamos de vivir en una sociedad democrática. Bah, hasta los regímenes más autoritarios del mundo han utilizado las elecciones para legitimar su poder...

Además, en un sistema democrático se debería garantizar una rotación equitativa de cargos... bueno, sí, se da en Villa Dolores, pero entre amigos y familiares.

Y en este punto: ¿no va a hablar del salario de los funcionarios?

Es tema recurrente y gastado... pero sí son elevados. Los salarios de la clase política deben ser en función del salario medio de cada sociedad, porque de este modo se garantiza una mayor equidad, justicia y confianza en el gobernado (sí, hay estudios que así lo demuestran).

Aparte si le parece bajo el salario podría dejarle el cargo a otro que lo quiera reemplazar. Tampoco se tiene que comparar con lo que gana un senador, sino con lo que gana la persona a la cual usted representa.

¡Pero así no funcionan las cosas, prefiero que los otros ganen como yo! Excelente, bájese el sueldo y luche para que todos suban en conjunto, eso hace un líder. Fíjese, los países con los mejores sistemas democráticos son los cuales tienen funcionarios que ganan igual o menos que el común de su pueblo.

¿Se imagina a San Martín con un pensamiento así? Seguro que no se venía de España porque acá se ganaba menos y el trabajo era más arduo. Perdón San Martín, capaz te comparé con algún malandra.

Mucha queja: ¿pero que propones?

El pluralismo político. 

¿Qué es?

Así, los defensores de este principio «creen que una sociedad debería tener muchos centros de poder y que, gracias al compromiso y al consenso, la política debería reflejar los intereses y los valores de tantos grupos diferentes como sea posible». Su principal ideólogo fue Robert Dahl.

Sí, recurrí a una cita de Wikipedia, que encima cita a otro más. Lo importante: creo que se entendió la idea.

En Villa Dolores significa seguir incrementando los grupos de presión (concepto para Google) que se han desarrollado como consecuencia de la pandemia. Comerciantes unidos, padres unidos por clases presenciales (o no), gente de los gimnasios, taxistas... etc, etc.

La gente organizada peticionando mediante redes sociales, medios de comunicación, bocinazos, sentadas... que se yo, toda forma legal que se les ocurra. Total es constitucional peticionar ante las autoridades.

En teoría (y en algunos casos empíricos) esa presión social debería modificar los problemas que mencione al principio y terminar haciendo una transición natural del régimen oligárquico a uno más participativo.


En el caso que usted note algún error de tipeo, redacción y/o conceptual sepa que ni revise lo que escribí. Y sí, es sábado y quiero mirar algún partido de la liga de Nueva Zelanda de fútbol amateur. Por estas cosas no tengo un cargo vió.


Abrazo de gol

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